1.2. Primeras revoluciones liberales: Caso Americano.

La Revolución Americana (1763-1796)

 

 

La revolución americana influirá poderosamente, junto con la inglesa, en el desarrollo del modelo liberal francés. Exponemos aquí los principales trazos, a modo de resumen, del complejo proceso de Independencia de las 13 colonias estadounidenses, paralelo al desarrollo del modelo norteamericano liberal.

 Las trece colonias inglesas en América vivían una época de prosperidad durante el siglo XVIII, gracias al esfuerzo de los colonos y la motivación de las migraciones, que buscaban desarrollar sus metas ante las posibilidades ilimitadas que ofrecía un continente nuevo. Las colonias fueron adquiriendo un progresivo y notorio poder, desarrollándose la agricultura y la industria (las del norte por el auge de la industria y el comercio, y las del sur por la agricultura). En este contexto, el poder central ejercido por la metrópoli inglesa era visto como un obstáculo para su desarrollo. Con cierta velocidad, fue gestándose la idea de una posible revolución, frente a algunas de las medidas adoptadas por el Parlamento Británico.

 Una causa importante de esta revolución es el hecho de que en el Parlamento Británico las colonias no tenían representación. No podían, por tanto, exponer sus problemas ni influir en la toma de decisiones que podían afectar a su propia comunidad. Su destino era fijado por extraños, elementos externos. El Parlamento fijaba los impuestos que debían pagarse, y esta circunstancia era recibida con malestar por los colonos, aumentando su deseo de conseguir autonomía política.

 A partir de 1763 el desencanto con la metrópoli adquirió mayor relevancia. Inglaterra acababa de salir de una guerra contra Francia, La Guerra de los Siete Años (1756-1763). Para paliar la grave crisis financiera ocasionada por el mantenimiento del conflicto, se decidió crear una serie de impuestos para las colonias. Esto produjo un revuelo arrollador y se extendió el desencanto colectivo.

No fue este el único motivo de enfado. Hay que añadir que las colonias habían aportado recursos y hombres para la guerra, suponiendo un importante gasto para las mismas, que no recibió consideración alguna. Dicha colaboración no fue recompensada, por lo que las colonias se sintieron terriblemente marginadas.

 En un primer momento, la oposición de las colonias obligó a la Corona a retirar esas imposiciones, pero en 1767 el Parlamento Británico impuso un gravamen para las colonias en el papel, el vidrio, la pintura y el té. Las protestas contra estas medidas adquirieron gravedad en 1770, con la llamada “Matanza de Boston”, donde siete colonos morirían por los disparos de soldados británicos. 

Matanza de Boston. 

 Tras estos episodios de violencia, el Parlamento anuló todas las tasas excepto la que se imponía a la importación del , esto daría lugar en1773 al llamado “Motín del Té”. 

Motín del Té.

 Así, este acto rebelde sirvió como precedente y ejemplo de las reivindicaciones revolucionarias. La respuesta británica fue la de clausurar el puerto de Boston a modo de represalia. Esta medida fue recogida en una serie de leyes conocidas como las Actas Intolerables.

En este contexto, se celebró un Congreso en Filadelfia, en 1774, donde representantes de las colonias británicas redactaron la denominada Declaración de Derechos y Agravios, en la que se defendía el derecho a la autonomía. De todos modos, cabe destacar que en este Primer Congreso Continental aún no triunfaba unánimemente la corriente independentista.

Ya en el Segundo Congreso Continental el conflicto armado entre la metrópoli y las Trece Colonias había comenzado. En la Guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-1783) las colonias contaron con el apoyo económico de Francia y España, quienes pretendían debilitar a Inglaterra. Estas potencias absolutistas sufrirían más tarde las consecuencias de la Revolución Americana, ya que las posesiones españolas en Sudamérica emularían la aventura independentista, y en Francia se originaría la Revolución Francesa (una de sus causas es el ejemplo norteamericano y el gasto bélico) tan sólo seis años después. Posteriormente los Países Bajos se unirían a apoyar a los colonos.

Los colonos presentaban las ideas de John Locke como justificación para su reclamación independentista, en concreto el llamado Derecho de Rebelión, por el cual un pueblo puede rebelarse contra su gobierno si considera que no respeta y protege sus derechos naturales que como ser humano le pertenecen.

Estos derechos son: el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Pilares básicos de la Independencia estadounidense.

El enfrentamiento bélico finalizará con el Tratado de París (1783), por el cual se reconocerá la independencia de los Estados Unidos de América.

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